Acabar con los granitos de forma definitiva no es una tarea sencilla. Tampoco imposible. Todo empieza por evitar la tediosa tentación de manipularlos, de tocarlos constantemente con la esperanza de que abandonen nuestro rostro cuando lo único que hacemos es agravar el problema y extender la infección. Debemos limitarnos a usar productos anti acné o tratamientos anti acné efectivos que no solo eliminen los granitos que ya tenemos sino que además consigan regular el pH de nuestra piel sin dañar nuestro microbioma, que es ese conjunto de bacterias que actúan a modo de barrera protectora, para que las agresiones externas no vuelvan a propiciar la aparición del acné.

Tipos más frecuentes de acné

Hay muchas formas de clasificar el acné, según la importancia de los síntomas, según la edad, según las causas externas que lo generen (medicamentos, cosméticos, roce por algún material…) En este caso haremos uso de la clasificación que toma en cuenta la edad de la persona.

Acné en bebés y niños

El acné puede aparecer en los recién nacidos en un 20% de los casos, siendo más frecuente en niños que en niñas. Suele remitir con el paso de los días y no se suele indicar ningún tratamiento.

El acné en niños menores de 7 años también es bastante raro y si aparece, lo ideal es que consultes con tu pediatra.

Acné juvenil

La adolescencia es una época de cambios, especialmente hormonales, y eso se traduce en cambios en la piel y no siempre para bien. Y es que, aunque la piel joven se caracteriza por estar bien hidratada, ser firme y luminosa, lo cierto es que también se enfrenta a varias amenazas, como son el antiestético acné, las famosas espinillas y los no menos conocidos puntos negros.

En general se suele referir al acné juvenil como acné vulgar, a pesar de que hay muchos adolescentes que pueden padecer un tipo de acné mucho más grave que el acné vulgar.

tratamientos acne adolescente

Causas del acné juvenil

El acné puede afectar a hasta un 80 por ciento de los adolescentes. Se produce por un aumento de la actividad hormonal propia de la edad que se traduce en un aumento de la actividad de las glándulas sebáceas y que, mientras en algunos genera algún granito ocasional, en otros puede ser una piel llena de comedones, pápulas y pústulas.

En este caso hablaremos solo del acné vulgar porque otros tipos de acné deben ser valorados por un dermatólogo.

 Tratamiento del acné juvenil

Para ayudarte en la difícil tarea de poner freno al acné juvenil, hoy vamos a recomendarte las mejores cremas para el acné  y los cuidados que debe seguir una piel adolescente. ¿Preparado?

Ya tengas acné o no, desde Laboratorios Kosei creemos que los cuidados faciales deben comenzar en la época de la adolescencia, pues, además de corregir las imperfecciones propias de la edad, van a ayudarte a prevenir el deterioro de la piel en etapas más maduras. Por tanto, si tienes entre 15 y 25 años, comienza a establecer una rutina de belleza desde este mismo instante.

Las mejores cremas para el acné: cuidados para la piel adolescente

Si la piel joven no tiene arrugas, es luminosa y es tersa, ¿qué tipo de cuidados necesita? Pues bien, la limpieza es la mejor manera cuidar este tipo de cutis y la forma más eficaz de eliminar los puntos negros. Esto es así porque la revolución hormonal de la pubertad provoca un exceso de grasa en la piel, lo que se manifiesta en forma de granos, espinillas y puntos negros. Por tanto, la situación se puede aliviar si se limpia en profundidad la piel y se elimina ese exceso de sebo.

Así, estos son los pasos que debes seguir diariamente para poder presumir de piel adolescente libre de imperfecciones.

-Limpieza: Lávate la cara con agua tibia dos veces al día. Ayúdate con un producto limpiador especialmente formulado para pieles con tendencia acnéica. Por ejemplo, Sebokos Gel Limpiador Purificante, que limpia en profundidad sin resecar la piel.

Además de esta limpieza diaria, es necesario una más profunda periódicamente. Se trata de hacer un peeling con un producto que sirva para exfoliar la piel, alisándola y con un poder penetrante mayor que el que tiene el jabón diario. Puedes probar Glycosal Peel una vez a la semana, para eliminar las capas más duras de la piel, permitiendo a su vez mejorar la absorción de los ingredientes activos y consiguiendo una piel más lisa, hidratada y radiante.

-Hidratación: Si crees que por tener la piel grasa no tienes problemas de hidratación estás muy equivocado, ya que puedes tener grasa y no tener agua. Para devolver el equilibrio a la piel, es fundamental utilizar a diario una buena crema hidratante. Eso sí, oil free.

Prueba con texturas refrescantes, como la de Kosei Sebokos Crema Gel Piel tendencia acnéica, ideal  para tratar las imperfecciones de este tipo de pieles, como son los puntos negros, pequeños granitos, brillos y el aspecto grasiento… O bien con una crema más tradicional, pero igualmente ligera como es Non Gras Crema Hidratante Pieles Grasas 24h, una fórmula muy fresca, mitad crema, mitad gel, que aportará un plus de hidratación, sin brillos y con tacto seco.

Las mejores cremas para el acné son aquellas con sustancias seborreguladoras para reducir la producción de grasa; con ingredientes de efecto exfoliante para ayudar a desobstruir los poros y con activos con efecto bactericida para combatir las bacterias propias del acné como es la Cutibacterium acnes.

 Protección: Tras la hidratación, llega el momento de proteger la piel del sol. Aunque esta recomendación es para todo tipo de pieles, lo cierto es que la piel de los adolescentes es muy frágil y necesita la mayor cantidad de mimos posibles. Y en este sentido, aplicarte un solar de alta protección es la mejor opción. Puede ser con color, como el nuevo Kosei Heliokos crema solar con Color FP50+, o sin él, lo único que te recomendamos es que tenga un factor de protección lo más alto posible y que sea libre de aceites, para no empeorar la situación.

Otras formas de cuidar la piel adolescente

Además de los cosméticos para acné, existen otro tipo de cuidados que también debes tener en cuenta si quieres terminar con los puntos negros, los granos y las espinillas.

Para empezar, evita tocarte el rostro en la medida de lo posible, pues de lo contrario estás estimulando  las glándulas sebáceas y, por tanto, estarás aumentando la secreción de sebo.

A la hora de maquillarte, utiliza bases especialmente diseñadas para pieles grasas, con nada de aceite y con una textura muy ligera. De esta forma, podrás disimular los granos y evitar los brillos. Por supuesto, después es imprescindible que te desmaquilles adecuadamente utilizando los productos específicos para tu tipo de piel.

Además, no te exprimas los granos ni las espinillas o puntos negros, pues solo puedes conseguir que se infecten y empeorar la situación.

Aunque no lo creas, la dieta también tiene algo que decir ante un problema de acné juvenil. En este sentido, reduce el consumo de carne roja y aumenta las proteínas del pescado y las legumbres. Te recomendamos además el consumo de fibra, comiendo verduras y frutas.  Por supuesto, muchos alimentos detox (por ejemplo, piña y espárragos) y bebe agua, que te ayudará a eliminar toxinas.

Y por último, cambia la funda de la almohada frecuentemente, porque es fuente de bacterias y éstas podrían perjudicar el estado de la piel.

Acné adulto

A pesar de que el acné se asocia con la adolescencia, se trata de un desorden cutáneo muy frecuente en la edad adulta, sobre todo en mujeres. Según datos de la Academia Americana de Dermatología, el acné adulto afecta al 35% de las mujeres entre 30 y 39 años, al 26% de las mujeres entre 40 y 49 años y nada menos que a 1 de cada 6 mujeres de 50 o más años.

El acné adulto es algo distinto al acné juvenil. Aparece en forma de brotes; predominan las lesiones inflamatorias (pápulas, pústulas y quistes); se localiza principalmente en el tercio inferior del rostro (mentón, zona peribucal y mandíbulas) y va acompañado de piel con aspecto apagado y textura irregular.

Granitos en la cara

Granitos en la cara

Causas del acné adulto

Influyen diversos factores, desde los antecedentes familiares (hay predisposición genética a padecer acné en el 50% de los casos) a los cambios hormonales (síndrome premenstrual, embarazo, menopausia) pasando por el tratamiento con algunos medicamentos (corticoides y anticonceptivos con progesterona) y el uso de cosméticos excesivamente grasos.

El estrés desencadena muchos brotes de acné. En periodos de nerviosismo, el cuerpo reacciona fabricando cortisol y adrenalina, dos hormonas que activan la sobreproducción de sebo y la formación de comedones.

Consejos para combatir el acné adulto:

  1. Limpia la piel 2 veces al día.

Si la limpias más a menudo, se irrita y hay un “efecto rebote” de fabricación de grasa y si falta higiene, el microorganismo Propionibacterium acnes se multiplica y el acné persiste.  Utiliza productos formulados específicamente para la piel acneica como Sebokos Gel Limpiador Purificante ya que incluye principios activos para luchar contra las bacterias, disgregantes de la capa córnea y reguladores del sebo.

  1. Usa únicamente cremas y maquillajes «libres de aceites» y «no comedogénicos».

Garantizan que no reengrasan ni ocluyen los poros.  Por ejemplo, por las mañanas aplica la Crema Hidratante Non-gras Piel Grasa y por las noches Sebokos Crema-Gel Piel Tendencia Acneica. Esta última contiene uno de los activos más recomendables para las pieles acneicas, que es el ácido salicílico. Es antiséptico y exfoliante suave por lo que combate el acné al tiempo que deja la piel suave y luminosa.

  1. Olvida los polvos de maquillaje

Nada de colorete, polvos libres y compactos. No es cierto que «van bien para el acné porque secan la piel». Durante la fabricación de estos productos se emplean grasas y las partículas del polvo taponan los poros.

  1. Usa fotoprotector a diario.

Evita que las lesiones de acné se oscurezcan y se conviertan en manchas. Elige un protector extraligero como Heliokos Fluido Solar Extremo Matificante Invisible SPF50, que además camufla los brillos de la piel.

  1. No tomes el sol.

Aunque el acné mejora inicialmente, los rayos UV aumentan el grosor de la capa córnea y al cabo de unas semanas el acné empeora.

  1. Sí a los peelings químicos.

Ya que desincrustan los poros y afinan la piel. Una opción excelente es Glycosal Peel Peeling que contiene ácido glicólico, un alfa hidroxiácido de pequeño tamaño y ácido salicílico, un excelente exfoliante para la piel

  1. ¡Cuidado con otras cremas!

El body-milk, la crema de manos y la mascarilla capilar pueden ocasionar acné si entran en contacto con el rostro.

  1. No fumes.

Estudios científicos demuestran que el número de comedones aumenta a partir de los 10 cigarrillos diarios.

  1. Come bien.

Te convienen alimentos con bajo índice glicémico (vegetales, cereales integrales), ricos en zinc (lentejas) y en ácidos omega-3 (pescado azul) que son antiinflamatorios.

  1. No aprietes los granos.

Se inflaman, la infección se extiende y las lesiones se transforman en manchas.