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El pelo graso se distingue del cabello normal en que tiene las raíces brillantes y pegadas al cuero cabelludo tan solo unas horas después del lavado.

Si tu cuero cabelludo está oleoso, con picores, enrojecido e incluso con olor peculiar…. sin duda  tu cabello es graso.

Causas del pelo graso

La hiperseborrea o fabricación excesiva de sebo aparece por varias causas:

  • Genéticas. Está demostrado que los varones, los adolescentes y quienes tienen antecedentes familiares de esta alteración son más propensos a tener hiperseborrea en el cuero cabelludo.
  • Hormonales. En muchas personas se produce una disfunción hormonal, de tal forma que la testosterona (hormona sexual masculina) actúa sobre estimulando a la glándula sebácea para que produzca una mayor secreción grasa.
  • Mayor actividad de la enzima 5-alfa-reductasa. Esta enzima se encarga de transformar la hormona testosterona en dihidrotestosterona, responsable de estimular la producción de la grasa. Por tanto, las personas que tienen la enzima 5-alfa-reductasa más activa tendrán el cuero cabelludo más graso.
  • La caspa también puede ser la responsable de aumentar la secreción de grasa, al taponar el folículo piloso y provocar que la glándula sebácea que se encuentra en su interior, segregue mayor cantidad de grasa.
  • Falta de vitaminas del tipo B, concretamente, la biotina o vitamina B7, que están indicadas para el correcto funcionamiento de la piel y del cabello.
  • Otros factores como el estrés, los malos hábitos alimentarios (por ejemplo, las dietas ricas en hidratos de carbono y grasas animales), los productos capilares excesivamente grasos (aceites y mascarillas nutritivas) y el consumo de algunos medicamentos (antibióticos, diuréticos) también pueden aumentar la secreción sebácea en el pelo.

Soluciones para el pelo graso

La producción de las glándulas sebáceas está regulada por un complejo sistema hormonal y genético que no se puede cambiar en su origen.

Por eso, además de utilizar productos capilares adecuados, las personas con el pelo graso deben cambiar ciertos hábitos si quieren ver mejorada la situación de su cabello.

Dieta Sana y Equilibrada

En este sentido, seguir una dieta sana y equilibrada puede convertirse en el mejor aliado para recuperar el equilibrio capilar. Para ello, hay que aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas y minerales, así el pelo obtiene todos los nutrientes que necesita para estar sano.

¿Qué alimentos elegir?

  • Alimentos que contengan mucha vitamina B7, como la soja, avena, cebada o maíz.
  • Alimentos ricos en selenio, como ajos, coles, pepinos, calabazas o manzanas.
  • Alimentos ricos en zinc, como el apio, los espárragos o las borrajas.

Hidratarse correctamente

Además, es fundamental beber mucha agua para el perfecto cuidado del organismo, la hidratación de la piel y, por tanto, también del cuero cabelludo.

Practicar deporte

Y si el episodio de seborrea tiene su origen en un momento de estrés y nerviosismo, es recomendable hacer un poco de deporte, especialmente al aire libre. De esta manera se alcanza una serenidad que el pelo agradecerá.

¿Cómo lavar el pelo graso? ¿Se puede lavar todos los días?

Una de las preocupaciones más generalizadas que tienen las personas con el pelo graso es saber qué cuidados deben seguir, y muy especialmente todo lo relacionado con el lavado: con qué frecuencia deben hacerlo, es decir, si se debe lavar todos los días o no.

Algunos expertos aconsejan que lo mejor es utilizar champú en seco que ayude a alargar el tiempo entre lavados hasta 3 días y siempre con agua tibia en vez de caliente, pues ésta estimula la producción y la aparición de grasa en el cabello. Sin embargo, otros estudios afirman que el pelo graso debe lavarse siempre que sea necesario, pues de no hacerlo, la grasa se acumularía taponando los poros del cuero cabelludo.

María José Tous, socia fundadora de Laboratorios Kosei indica: “ Por norma general, el cabello graso suele lavarse más frecuentemente que el seco, por lo que la mejor forma de cuidarlo es alternar un champú específicamente diseñado para este tipo de pelo, como nuestro Champú Sebokos, con otros champús más suaves. De esta forma, trataremos el problema del exceso seborreico en el cuero cabelludo sin irritar la zona, lo que podría llevarnos a empeorar la situación”.

Desde Laboratorios KOSEI te recomendamos usar el champú de tratamiento 2-3 veces por semana al inicio del tratamiento y si la seborrea es severa. Si es moderada, úsalo 1-2 veces por semana como mantenimiento, alternándolo con un champú suave sin sulfatos que no contenga reengrasantes como TRICOMED champú suave uso frecuente

Una vez que te enjabones, deja reposar el champú 1-2 minutos para que los activos tengan tiempo de actuar. Aclara con agua tibia o fresca, nunca muy caliente porque estimula la secreción sebácea e irrita el cuero cabelludo.

Truco: Si quieres que el pelo te dure limpio más tiempo, lávate por la mañana ya que las glándulas sebáceas son especialmente activas durante la noche.

Consejos para tratar el pelo graso

No abandones «de golpe» el tratamiento seborregulador.

Es preferible que vayas espaciando poco a poco las aplicaciones.  Si al principio del tratamiento te lavabas con el champú para cabello graso 3 veces a la semana, cuando notes que la secreción de grasa está controlada pasa a 2 veces a la semana, haciendo el último lavado semanal con un champú suave. Si la secreción de grasa sigue disminuyendo, haz 1 lavado con el champú para cabello graso Sebokos champú y el siguiente, con el champú suave Tricomed champú frecuencia.

Si tienes caspa, trátala

La caspa puede acentuar la seborrea. En efecto, cuando la caspa es abundante, las escamas se adhieren al cuero cabelludo y absorben la grasa. El cuero cabelludo «lo detecta» y fabrica más grasa… que justamente sirve de alimento al microorganismo que ocasiona la caspa. ¿El resultado final? La caspa aumenta y la hiperseborrea, también.  Por tanto, hay que romper el círculo vicioso. Combate la descamación con un champú para caspa grasa como el Clinityol champú de Kosei, que, con suavidad, trata ambas alteraciones a la vez.

Hábitos que debes eliminar si tienes el cabello graso

Tan importante como seguir (con constancia) el tratamiento seborregulador es evitar esos pequeños gestos que lo sabotean. Repasamos los hábitos inocentes que son perjudiciales para el cabello graso:

Tocarte el pelo a todas horas.

  Jugueteas con algunos mechones, te haces recogidos, apoyas la mano sobre la cabeza, retiras el flequillo de la cara continuamente… ¿Y todavía te preguntas por qué el pelo te dura limpio tan poco tiempo? Tú misma lo estás ensuciando.

La solución es muy sencilla: ¡mantén las manos lejos del pelo! Las manos tienen restos de suciedad y sudor que vas depositando en el pelo cuando lo tocas. Por tanto, recuerda: cuanto menos toques el pelo, mejor.

Ducharte con agua muy caliente.

Ocurre lo mismo que con las saunas: el vapor caliente activa las glándulas sebáceas del cuero cabelludo y éstas fabrican más grasa.

La solución.  Baja un par de grados la temperatura del agua de la ducha. Lávate el pelo con agua tibia para no sobreexcitar ni irritar las glándulas sebáceas, y acláralo con agua lo más fresca posible.

Frotar con fuerza al lavarte el pelo 

No, no y cien veces no: el pelo se rompe y además estimulas las glándulas sebáceas, que hacen que el pelo se ensucie todavía más rápido.

La solución. Masajea el champú con mucha, mucha suavidad. «Trabájalo» con las yemas de los dedos -nunca con las uñas- con movimientos circulares lentos y sin desplazar la piel.

Usar productos de fijación (gominas, ceras, pomadas) de forma habitual.

No te convienen porque contienen ingredientes que reengrasan el cuero cabelludo y pueden obstruir los folículos.

La solución.  Prescinde de este tipo de productos. Si no puedes vivir sin la gomina, prueba a sustituirla por gel de áloe vera. Tiene cierta capacidad de fijación y además hidrata y calma el cuero cabelludo.

Tomar mucho azúcar (chocolate, galletas, bebidas refrescantes…).

El exceso de azúcar aumenta la adrenalina y ésta hace que el cuerpo fabrique más andrógenos, las hormonas que activan la aparición de la grasa.

La solución. Limita el consumo de alimentos dulces.  Además de frenar la grasa, es bueno para tu salud (y tu silueta). Come alimentos que contengan mucha vitamina B7, como la soja, avena, cebada o maíz. Alimentos ricos en selenio, como ajos, coles, pepinos, calabazas o manzanas y alimentos ricos en zinc, como el apio, los espárragos o las borrajas.

 

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