Cuidado del cabello, Tratamientos de peluquería

¿Cómo tratar el cabello graso? (2ª parte)

Hace unos días, en la primera parte de esta entrada ¿Cómo tratar el cabello graso (1ª parte), os comentaba los cuidados básicos del cabello graso, que son el uso habitual de un champú seborregulador de calidad y si es posible, también de una loción seborreguladora.

En esta segunda parte, os doy algunos consejos para que (de verdad) el tratamiento  funcione.

Multiplica los resultados del tratamiento para el cabello graso

 

Tratamiento caspa y cabello graso

 Si tienes caspa, trátala.

Si recuerdas, en la primera parte de la entrada, os comentaba que la caspa puede acentuar la seborrea. En efecto, cuando la caspa es abundante, las escamas se adhieren al cuero cabelludo y absorben la grasa. El cuero cabelludo «lo detecta» y fabrica más grasa… que justamente sirve de alimento al microorganismo que ocasiona la caspa. ¿El resultado final? La caspa aumenta y la hiperseborrea, también.

Por tanto, hay que romper el círculo vicioso. Combate la descamación con un champú para caspa grasa como el Clinityol champú de Kosei, que, con suavidad, trata ambas alteraciones a la vez.

– No abandones «de golpe» el tratamiento seborregulador.

Es preferible que vayas espaciando poco a poco las aplicaciones.

Por ejemplo, si al principio del tratamiento te lavabas con el champú para cabello graso 3 veces a la semana, cuando notes que la secreción de grasa está controlada pasa a 2 veces a la semana, haciendo el último lavado semanal con un champú suave sin sulfatos que no contenga reengrasantes como el Tricomed champú de Kosei. Si la secreción de grasa sigue disminuyendo, haz 1 lavado con el champú para cabello graso Sebokos champú y el siguiente, con el champú suave Tricomed champú frecuencia.

 

Hábitos que debes eliminar si tienes el cabello graso

Tan importante como seguir (con constancia) el tratamiento seborregulador es evitar esos pequeños gestos que lo sabotean. Repasamos los hábitos inocentes que son perjudiciales para el cabello graso:

– Tocarte el pelo a todas horas.

Jugueteas con algunos mechones, te haces recogidos, apoyas la mano sobre la cabeza, retiras el flequillo de la cara continuamente… ¿Y todavía te preguntas por qué el pelo te dura limpio tan poco tiempo? Tú misma lo estás ensuciando.

La solución es muy sencilla: ¡mantén las manos lejos del pelo! Las manos tienen restos de suciedad y sudor que vas depositando en el pelo cuando lo tocas. Por tanto, recuerda: cuanto menos toques el pelo, mejor.

Malos hábitos que engrasan el pelo

 – Ducharte con agua muy caliente 

 

Ocurre lo mismo que con las saunas: el vapor caliente activa las glándulas sebáceas del cuero cabelludo y éstas fabrican más grasa.

La solución.  Baja un par de grados la temperatura del agua de la ducha. Lávate el pelo con agua tibia para no sobreexcitar ni irritar las glándulas sebáceas, y acláralo con agua lo más fresca posible.

– Frotar con fuerza al lavarte el pelo

No, no y cien veces no: el pelo se rompe y además estimulas las glándulas sebáceas, que hacen que el pelo se ensucie todavía más rápido.

La solución. Masajea el champú con mucha, mucha suavidad. «Trabájalo» con las yemas de los dedos -nunca con las uñas- con movimientos circulares lentos y sin desplazar la piel.

– Usar productos de fijación (gominas, ceras, pomadas) de forma habitual.

No te convienen porque contienen ingredientes que reengrasan el cuero cabelludo y pueden obstruir los folículos.

La solución.  Prescinde de este tipo de productos. Si no puedes vivir sin la gomina, prueba a sustituirla por gel de áloe vera. Tiene cierta capacidad de fijación y además hidrata y calma el cuero cabelludo.

Evitar exceso azúcar

 

– Tomar mucho azúcar (chocolate, galletas, bebidas refrescantes…).

El exceso de azúcar aumenta la adrenalina y ésta hace que el cuerpo fabrique más andrógenos, las hormonas que activan la aparición de la grasa.

La solución. Limita el consumo de alimentos dulces. Además de frenar la grasa, es bueno para tu salud (y tu silueta).

 


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fuente imágenes: (1) pinterest.com / (2) everydayhealth.com / (3) cosmopolitan.com

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