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Quemaduras solares, ¿por qué hay que evitarlas?

evitar quemaduras solares

Instalados plenamente en el verano, desde Laboratorios Kosei no nos cansamos de repetir la importancia de utilizar protector solar a diario. Y muy especialmente si estás en la playa o en la piscina, porque no utilizarlo o no hacerlo en la cantidad que se requiere, puede acarrear terribles consecuencias, no solo estéticas, sino también de salud. Y es que una inocente quemadura solar puede parecer anecdótico al principio, sin embargo, dependiendo de su gravedad, puede dañar las capas más profundas de la piel y acarrear, en un futuro, enfermedades cutáneas irreversibles, como por ejemplo el cáncer de piel.

Precisamente para que esto no te suceda, y que puedas disfrutar del sol y ponerte morena sin necesidad de sufrir quemaduras, hoy vamos a compartir contigo cómo debes aplicarte el protector solar y cuántas veces, además de otras formas de protegerte del sol.

protección solar

¿Qué es una quemadura solar?

Para que tomes en serio nuestros consejos, es importante que sepas qué es una quemadura de sol y cuáles pueden ser sus consecuencias a largo plazo. Pues bien, una quemadura solar es la herida que se produce en la piel después de una sobreexposición a la luz UV del sol. Dependiendo de la cantidad de melanina de la piel, la quemadura será más o menos profunda. De hecho, las personas con la piel más blanca pueden ver cómo se les levanta la piel de la zona afectada. Pues bien, esas zonas son más susceptibles de padecer infecciones. En otras ocasiones, la consecuencia de sufrir quemaduras se traduce en la formación de manchas marrones permanentes que se oscurecen cuando les da el sol.
Además, está científicamente probado que aquellas pieles jóvenes que han sufrido quemaduras solares graves tienen una mayor probabilidad de padecer cáncer de piel en algún momento de su vida, aunque no se hayan expuesto mucho al sol desde entonces.
¿Entiendes ahora la importancia de protegerse bien para no quemarse?

Si uso protector, ¿por qué me quemo?

Enrojecimiento de la piel, dolor, inflamación, descamación, erupción, ampollas e incluso fiebre y náuseas suelen ser los síntomas de la quemadura en la piel a causa de la radiación solar. Estamos seguros que en alguna ocasión has sufrido uno o varios de estos síntomas incluso utilizando crema solar. ¿Verdad? Pues aquí tienes el porqué de esto:

  •  No has elegido el protector adecuado
  • No te lo has aplicado las veces necesarias
  • Has dejado alguna zona sin cubrir o no lo has extendido bien.
  • Has utilizado poca cantidad de producto.

Así evitarás las quemaduras solares

No queremos generar alarma sobre las quemaduras solares. Solo queremos que seas consciente de la importancia de prevenirlas. Y es que si tomas ciertas medidas de prevención, no te quemarás.
Así, lo primero que debes hacer es usar el protector adecuado para tu tipo de piel. Pero no basta con que tenga un SPF alto si no lo utilizas adecuadamente. ¿Cómo debes hacerlo?

  • Ponte la crema media hora antes de la exposición solar.
  • Repite la aplicación cada dos horas. Incluso menos si estás mucho tiempo en el agua o sudas mucho.
  • Extiende el producto muy bien por todo el cuerpo y cara. Y pon especial atención en aquellas zonas “olvidadas”: empeines, orejas, corvas ….
  • Aplica dos capas de producto para asegurar que te aplicas la cantidad necesaria y que no dejas ninguna zona sin proteger.

 

Y además de estas precauciones nunca está de más:

  • Utilizar algún complemento nutricional que ayude activar las defensas naturales del organismo ante la radiación solar. Es el caso de HELIOKOS cápsulas antiox intensivo , que te permitirá exponerte a la radiación solar sin generar enrojecimiento, mejorando la resistencia de la piel al daño solar y frenando el envejecimiento prematuro de la piel

-Alternar exposición al sol y momentos de sombra: Aunque tomar el sol es bueno para la salud, lo cierto es que hay que hacerlo con moderación y buscando la sombra de vez en cuando.

  • Nada de tomar el sol en las horas centrales del día: Además de mucho más agradable, el sol del amanecer o del atardecer es bastante más saludable.
  • Cúbrete la cabeza y los ojos: Los rayos de sol no solo agreden a la piel, los ojos y el pelo también sufren. Para ello, no bajes a la playa sin un gorro, pañuelo o cualquier complemento que te sirva para cubrir la cabeza. Y por supuesto, gafas de sol homologadas para no perjudicar la visión.
  • Hidrátate: El calor hace que pierdas mucho líquido, por eso la hidratación es especialmente importante en verano y sobre todo si estás tomando el sol. Haz de la botella de agua tu compañera de aventuras durante las vacaciones. Además de zumos naturales y frutas.
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