Prevención y consejos

Factor de protección solar. Claves para tomar conciencia

Cómo funciona un protector solar

El principal componente de un protector solar es el filtro solar. Su trabajo es parar la luz ultravioleta antes de que alcance nuestra piel, pero …¿todos los filtros lo hacen de la misma forma?

Tipos de filtro solar

Nos podemos encontrar con dos tipos de filtros, los que absorben la radiación y los que la dispersan y la reflejan.

  • Filtros que absorben la radiación:  actúan a modo de esponja que absorbe el agua. El filtro absorbe la radiación ultravioleta y la convierte en luz infrarroja, un tipo de radiación de menor energía y peligrosidad.

 

  • Filtros que reflejan la radiación (también denominados minerales o inorgánicos):  funcionan de una manera menos específica frente a la radiación ultravioleta, de tal forma que protegen tanto frente a la radiación UVA como a la UVB. Estos filtros reflejan y dispersan la luz UV sin cambiar su estructura química. Actúan a modo de espejo que refleja la radiación y la mantiene  alejada de la piel.

 

 ¿Hay uno mejor que otro?

Para empezar, trabajan de una forma diferente. Los más utilizados son los que absorben la radiación debido a que son más eficientes, con una cantidad menor de filtro se consigue un mayor nivel de protección. Sin embargo, hay muchas personas  que presentan ciertas alergias o pieles sensibles y prefieren utilizar protectores con filtros minerales o con una menor cantidad de filtros químicos u orgánicos, pero entonces surge una “queja” añadida…”no quiero que me deje blanco”.

Y si queremos cumplir ¡no más caras blancas!, tendremos que acudir a la combinación de filtros químicos + minerales o filtros de partículas.

Pero antes de continuar, definamos  algunos términos básicos…

¿Qué es la radiación UVB y UVA?

La banda UV-B (290-320 nm) es la zona encargada de producir el eritema actínico (enrojecimiento y quemadura solar) así como las reacciones irritantes que conducen a la formación de melanina y por tanto del bronceado. Varía de forma muy importante con la latitud (a medida que disminuye la latitud o que nos aproximamos al Ecuador, la intensidad de la radiación es mayor), la época del año y hora del día.

La banda UV-A (320-400 nm) es prácticamente independiente de la latitud, de la hora del día y de la época del año (verano-invierno), lo que indica que será la misma en Canarias que en Moscú. El UV-A es el responsable del bronceado directo sin pasar por el eritema, de ahí que sea utilizado en las lámparas para bronceado presentes en muchos gimnasios y salones de estética. Sin embargo, entre sus efectos negativos figura ser el máximo responsable del fotoenvejecimiento de la piel,  de la elastosis (degeneración de fibras elásticas de la piel) y de la queratosis (engrosamiento de la epidermis o capa superior de la piel).

Fotoprotector solar ¿Usarías la misma protección en Canarias que en Galicia?

¿Y qué es el factor de protección solar?

El factor de protección solar es la relación entre el tiempo necesario para producir el eritema o enrojecimiento de la piel sin protección y el tiempo necesario para producir eritema con protección bajo la luz UVB. Es un número (FPS) que nos da idea del tiempo que podemos estar al sol sin quemarnos.

Ejemplo: persona que acude por primera vez a la playa y tiene la piel bastante blanca, esta persona se quemará en aproximadamente 10 minutos si no utiliza protección, si utiliza un preparado solar factor 30 podrá permanecer al sol 10 x 30= 300 minutos.

Este tiempo se calcula de diferente forma según el método empleado: DIN (método alemán) COLIPA (nuevo método europeo) SAA (método australiano) FDA (método americano).  En la Unión Europea la determinación del factor de protección se realiza siguiendo el método COLIPA (Asociación Europea de Cosmética y Perfumería) o como se denomina ahora Cosmetics Europe, que se basa en un test realizado con voluntarios humanos en condiciones de laboratorio. El método utiliza una lámpara que simula la radiación solar equivalente a 40º latitud norte (equiparable al sol que podemos tener en el norte de España) y se irradia la espalda no bronceada de voluntarios de fototipos del I al III (personas de piel desde muy blanca hasta blanca). Se les aplica 2mg/cm2 de fotoprotector en un área de 35 cm2  y se busca producir una dosis eritematosa mínima (DEM) objetivable a las 24 horas de la exposición. Dicho de otro modo: el tiempo mínimo que se necesita para que se produzca un mínimo de enrojecimiento en la piel apreciable 24 h después de haberla irradiado.

 ¿Está regulado en España el factor de protección solar? ¿Es un número subjetivo que depende del fabricante?

Si bien en Europa, y por tanto en España, no hay una norma de obligado cumplimiento, si hay una norma de recomendado cumplimiento. La mayoría de los fabricantes de protectores solares en Europa utilizan la norma COLIPA (Cosmetics Europe) para calcular el factor de protección UVB, esto significa que un factor 50 de una marca sí sería equiparable a otro factor 50 de otra marca, siendo ambas marcas de origen europeo. No podríamos decir lo mismo si comparáramos dos marcas de origen no europeo, ahí la cosa cambiaría. Es decir, el factor de protección de un producto americano no corresponde al de un producto solar europeo.

Con el factor de protección UVA ocurre algo diferente, no hay un único método reconocido para el cálculo de la protección frente al UVA. Se utilizan métodos in vivo o basados en la capacidad de producir una pigmentación inmediata (PPI o IPD) o duradera (PPD). También existen métodos in vitro basados en la capacidad de transmisión de la radiación sobre el producto (DIFFEY). En este caso sí podríamos decir que la protección UVA de una marca no tiene por qué coincidir con la de otra, pero ¡ojo! e importante, el número que aparece en los envases de los protectores solares es el de la protección UVB, no el de la protección UVA. Cuando un producto indica en el envase que el factor de protección es 30, este número indica que la protección es frente a la radiación UVB, no frente a la radiación UVA.

¿Un factor de protección solar 50 protege el doble que uno de factor 25?

No. La protección no sigue un sistema lineal, un factor 20 es capaz de filtrar aproximadamente el 95% de la radiación UV y un factor 50 aproximadamente un 98%, de tal forma que, a pesar de que estamos añadiendo una concentración de filtro solar más elevada al producto, no se consigue aumentar en exceso el factor de protección.  Hay que tener en cuenta que normalmente nos aplicamos una cantidad de producto muy inferior a lo que indica la norma, por lo que siempre estaremos utilizando una protección inferior a la que menciona el etiquetado del producto. Y este es uno de los motivos por los que los dermatólogos recomiendan utilizar altos factores de protección, porque saben que si recomiendan un factor 20, al final y en la práctica, se puede convertir en un factor 10.

¿Qué factor de protección solar me pongo si quiero brocearme?

”Yo un factor 50 no lo uso ni muerta, no cojo color ni al final del verano” ¿te suena?

Un protector solar de alta protección no es una “pantalla”, es decir, no filtra el 100% de lo radiación UV, por lo que no estamos totalmente protegidos. Siempre podremos conseguir un bronceado gradual y por tanto más seguro utilizando protectores solares con factor de protección solar alto.  Recuerda que el bronceado es una acción  natural que tiene la piel para protegerse de la radiación solar, es decir, el bronceado no es un signo de salud de la piel sino una respuesta al daño celular.

¿Me pongo factor de protección solar más alto en la cara y más baja en el cuerpo?

¡Error! Las zonas del cuerpo más sensibles al sol y por tanto donde debes extremar las precauciones son: cara, cuello, cuero cabelludo, orejas, escote, hombros y empeines, por lo que es ahí donde debes extremar las precauciones ¿cuántas veces te has quemado el empeine? Ese es un lugar clásico de las quemaduras…luego no te puedes poner ni las chanclas.

Tampoco debes descuidar la  protección de los ojos, para lo que te recomendamos el uso de gafas de sol con cristales adecuados y la protección de los labios mediante la utilización de lápices o sticks fotoprotectores.

Y un caso especial son las cicatrices recientes, es recomendable aplicar cremas con elevada protección solar para evitar que se oscurezcan.

¿Cómo elegir el factor de protección más adecuado para ti?

Es importante que tengas en cuenta lo siguiente

1.   ¿Qué tipo de piel tienes?

Una piel con fototipo II (persona de piel blanca, ojos claros, pelo claro,  con tendencia a tener pecas) en aproximadamente 10 minutos ya se ha quemado. Para estas personas lo ideal es la utilización de al menos un factor de protección 50. Una persona con fototipo III (personas con cabello castaño que enrojecen en un primer momento y luego se broncean sin dificultad), quizás el más frecuente en España, el tiempo para generar eritema (quemadura de la piel) pasa a ser de aproximadamente 20 minutos. Para estas personas lo ideal es un factor de protección de al menos 30.

2.   ¿Dónde te encuentras?

Si estás en la montaña debes tener en cuenta que a más altura, la radiación UVB es más intensa, luego el riesgo de quemadura es mucho más alto.

¿Canarias o Galicia?  La latitud también influye, no es lo mismo estar a 28º latitud Norte como estamos en Canarias que en Galicia 42º N. A medida que la latitud- distancia al Ecuador- es más baja,  la radiación UVB es más intensa, con lo que las posibilidades de quemarte la piel de forma más rápida son mucho mayores. Así que tenlo en cuenta, si vienes de vacaciones a Canarias tienes que incrementar tus precauciones con el sol y utilizar un factor de protección más alto.

¿Si te vas de vacaciones al Caribe tendrás que utilizar la misma protección que en Madrid? La respuesta es NO. Canarias o el Caribe están más próximos al Ecuador, se encuentran a una latitud inferior a Madrid, esto significa que los niveles de radiación UV-B son superiores. Además, en general, el número de horas de sol/año de Canarias por ejemplo es superior al del resto de Europa.

 3.   ¿En qué momento del año estás? ¿Te quemarás igual en verano que en invierno?  ¿Debes utilizar la misma protección solar?

No te quemarás igual en invierno que en verano, pero no por eso debes confiarte, y si no que se lo digan a todos esos millones de turistas que pasan por Canarias y que tras unas jornadas de sol, los ves como cangrejos y acudiendo a la farmacia o al hospital para que les receten algún producto para paliar sus excesos.

En invierno tienes que tener en cuenta que la radiación UVA –la responsable de los signos de envejecimiento, de la generación de radicales libres- está tan presente como en los días de más sol del verano. Por lo que si quieres conservar tu piel más joven durante más tiempo, debes protegerla con un fotoprotector solar también en invierno.

Tomar el sol con protección solar de alto factor de protección ¿evita padecer cáncer de piel?

Recientes estudios liderados por la Dra Berta López Sáchez-Laorden investigadora del Instituto de Neurociencias de Elche (España) demuestra que las cremas de protección solar no protegen totalmente contra el desarrollo del cáncer de piel. La investigación ha sido publicada recientemente en la revista científica Nature. Este estudio demuestra que las cremas de protección solar, incluso con una protección de factor solar 50, no protegen totalmente contra el desarrollo de melanoma. Según la investigadora, usar cremas de protección solar protege contra los daños inmediatos de la radiación como quemaduras solares, pero la radiación todavía puede penetrar, así como dañar el ADN de las células y provocar cáncer. Podrías pensar, entonces… ¿para qué usar protección solar? El estudio lo que pone de manifiesto es que no consiste en utilizar únicamente fotoprotectores solares, también hay que seguir unos hábitos responsables.

Cómo funciona un protector solar

¿Utilizas la cantidad correcta de protector solar?

Si seguimos lo que nos dice la norma, deberías aplicarte 2 mg/cm2 de piel o sea unos 40g para el cuerpo de un adulto de talla media. O más entendible, deberías aplicarte lo que cabe en un dedo entero para la cara, y lo que cabe en seis dedos para el cuerpo.   Una botella de protector solar de 200 ml nos alcanzaría para aproximadamente 6 aplicaciones, ¿realmente lo hacemos?  Prácticamente nadie utiliza estas cantidades de producto, simplemente piensa en lo que te dura un bote de protector solar… está claro que la  aplicación de menos cantidad de fotoprotector conduce a una reducción significativa de la protección esperada.

Piensa por un instante en lo que te está durando el bote de protector solar… si dura mucho, ten la certeza que la protección que estás utilizando no tiene nada que ver con la que aparece en la etiqueta del producto. Consecuencia, no obtienes la protección esperada y las posibilidades de quemarte pasan a ser mayores. Recuerda reaplicar el protector cada 2 horas o después de cada baño o tras sudar en exceso. Evita tomar el sol en  las horas de centrales del día y extrema las precauciones.

 ¿Qué tipo de protector solar elijo? ¿Una crema, un gel, un aerosol? ¿protegen igual?

No, no protegen igual. Entran en juego varios factores, por un lado la persistencia en la piel, la resistencia al agua y al sudor y la extensibilidad del producto.

La persistencia en la piel y la resistencia al agua de un fotoprotector dependen del vehículo o excipiente elegido. Las emulsiones de tipo agua en aceite son las más resistentes y persistentes, las podemos encontrar en los productos que vienen etiquetados como waterproof, los aceites también son muy resistentes al agua y al sudor.

La extensibilidad es uno de los factores que más se valora. No hay nada peor que una crema o leche solar que prácticamente no se extienden sobre la piel. Tiene sus ventajas, eso sí, como que la cantidad aplicada es superior a si hubieras utilizado un aerosol…cuesta tanto de extender que al final aplicas una cantidad mayor…luego te protejo más.

¿Cuándo es mejor aplicar el protector solar?

Hasta ahora se recomendaba aplicar el protector solar 20-30 minutos antes de acudir a la playa o a la piscina, tranquilamente en casa, para garantizar que el producto se ha absorbido por la piel. Sin embargo estudios recientes demuestran que la espera de esos 20-30 minutos no mejoran el nivel de protección y sí se puede quedar adherido a la ropa y por tanto disminuir la protección solar.

mejores cremas solares

 

 ¿Cada cuánto tiempo se recomienda reaplicar el protector solar?

Dependerá de varios factores como por ejemplo:

1.- Fototipo cutáneo de la persona (piel clara, morena, sensibilidad al sol).

2.- Intensidad de radiación solar recibida (UVI).

3.- Aplicación correcta del fotoprotector (cantidad, distribución homogénea).

4.- Actividades realizadas durante la exposición al sol (ejercicio físico, sudoración, roce con ropa, etc.).

Se recomienda cada 2 horas o después de cada baño o tras sudar en exceso.

¿Por qué en los últimos años el número de casos de cáncer de piel ha aumentado de forma considerable?

Algunas falsas creencias pueden ser las causantes de esta triste realidad:

1.- No necesito ponerme protector solar por la mañana temprano y por la tarde (después de las 16h)

FALSO. La radiación UVB es la principal responsable del eritema o enrojecimiento de la piel y es verdad que es más intensa entre las 10 y las 16h, pero la radiación UVA está presente desde que amanece hasta que anochece y a pesar de que no la sentimos tanto en nuestra piel, también es capaz de estimular la formación de cáncer y es la principal responsable del envejecimiento (fotoenvejecimiento).

2.- Si el día está nublado no necesito protegerme porque hay menor radiación ultravioleta.
FALSO. Según la densidad de las nubes, se puede filtrar una cantidad más o menos elevada de radiación UV, pero a pesar de ello, sigue pasando una cantidad que puede oscilar entre el 50 y el 85% , por lo que no debemos confiarnos, conviene protegerse igual que si el día estuviera totalmente despejado.

3.- Si  estoy en la sombra NO hace falta protegerse.

DEPENDE. No es lo mismo estar debajo de una sombrilla, debajo de un árbol frondoso, a la sombra de un edificio…. Tendrás que tener en cuenta si hay reflexión de la luz del sol, si hay algún paso de luz …Mejor llevar protección solar si estás sin ropa y evitarte disgustos.

4.- Me pongo protector alto en la cara y más bajo en el cuerpo
¡ERROR! Ya te lo explicamos anteriormente. Extremar las precauciones es la norma.

5.- Me compré un protector solar resistente al agua para no ponerme nada después de bañarme en el mar o la piscina.

FALSO. La resistencia al agua está calculada para unas condiciones estándar en agua dulce. Si el baño es muy prolongado, si es en agua de mar, si me seco y froto con una toalla, perderé una parte importante del protector solar, con lo que conviene reaplicar el producto y hacerlo sobre la piel seca.

6.- Al principio del verano o de las vacaciones uso un producto solar de alta protección y después voy bajando.

¡ERROR!  La capacidad de protección del bronceado en términos generales puede equivaler a llevar puesto un protector solar factor 4, es decir, casi nada. Te recomendamos que utilices un factor de protección mayor de 30 todo el verano.

7.- Si me pongo un producto solar tipo pantalla total no me bronceo.
FALSO. Un protector solar no es una “pantalla”, es decir, no filtra el 100% de lo radiación UV, por lo que no estamos totalmente protegidos. Siempre podremos conseguir un bronceado gradual y por tanto más seguro. Además, el bronceado es la formación de “melanina”, un pigmento que se sitúa sobre las capas más externas de la piel para proteger al ADN de sufrir más daño. Por lo tanto, el bronceado no es un signo de salud de la piel sino una respuesta al daño celular.

Te dejamos este vídeo titulado How the sun sees you realizado por el fotógrafo estadounidense – británico Thomas Leveritt, a quien corresponden todos los derechos y en el que podrás ver cómo afecta la luz UV a nuestra piel y cómo actúa el fotoprotector solar.

Escrito por Mª José Tous- farmacéutica – Especialista en dermofarmacia y cosmética

 

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